Elegirte a ti mismo es un gran acto de amor que decides hacer por ti mismo. Automáticamente tomas el control de tu vida y te responsabilizas de lo que sucede. Todo esfuerzo vale la pena, tu marcas el ritmo de tu camino. Llegas tan lejos como decides. Este nivel de consciencia te ayuda a transitar la vida con ligereza, sin culpar a los demás por su interferencia, y aprendes a agradecer todo lo bueno que recibes de los demás porque lo ves como un regalo. Entiendes que nadie es responsable de elegirte, tú debes elegirte a ti mismo cada día. Cree en ti mismo antes de esperar que los demás crean en ti; debes apostarlo todo a ti primero.